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African Regional Conference
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19th Americas Regional Conference
Bogota, Colombia, 25-27 September 2007
Palabras del Vicepresidente para las Américas de INTERPOL y Director General de la Policía de Investigaciones de Chile,
Don Arturo Herrera Verdugo, en la ceremonia de clausura de la
19ª Conferencia Regional de las Américas
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¡Una comunidad policial unida y coordinada, es la mejor herramienta para enfrentar con éxito la “globalización del crimen”!.
Con esta afirmación que - a mi juicio - refleja fielmente el sentido de esta décimo novena Conferencia Regional, he querido, como Vicepresidente para las Américas de INTERPOL, dar por finalizada la presente reunión. No me cabe la menor duda de que sus conclusiones se transformarán en una sólida plataforma de unidad e integración policial, en el concierto americano y del Caribe.
Por tal razón, creo oportuno iniciar estas palabras agradeciendo la activa participación de las delegaciones presentes, de los representantes del Comité Ejecutivo, de los integrantes de la Secretaría General y de todos los observadores que nos han acompañado durante estas jornadas.
También deseo agradecer a la Directora del Departamento Administrativo de Seguridad, al Jefe de la OCN de Bogotá, y a todos los que se comprometieron con el éxito de esta importante conferencia internacional, su esfuerzo y excelente trabajo y organización.
Han sido días intensos de reflexión, análisis y planificación, que nos han permitido profundizar y proyectar nuestro Plan de Trabajo Regional, así como establecer nuevos énfasis y prioridades, con el fin de mejorar sustantivamente los estándares de eficacia operativa y de coordinación internacional.
Nuestro propósito no ha sido otro que seguir apoyando las funciones esenciales de INTERPOL y su desarrollo estratégico. Esta tarea ciertamente no es fácil, por cuanto el mundo en el que hoy debemos desempeñarnos ha cambiado de manera rotunda, obligándonos a redefinir nuestras formas de gestión y el modo en que hasta ahora nos hemos relacionado.
La llamada globalización o “mundialización” ha llegado para quedarse, con sus luces y sombras. Tal como lo han planteado destacados pensadores modernos: “Vivimos un período crucial de transición histórica en el que los cambios que nos afectan no se reducen a una zona concreta del globo, sino que se extienden prácticamente a todas partes” .
En efecto, al existir innumerables vínculos entre lo local y lo mundial, la transnacionalidad de la delincuencia organizada, impulsada por el tráfico de armas, de drogas y de personas, así como por otras manifestaciones criminales, como los delitos contra la propiedad intelectual e industrial, ha adquirido una importancia sin precedentes.
En virtud de ello, estimo conveniente reconocer que, en nuestra América y en el Caribe, los términos del análisis de la seguridad hemisférica han cambiado drásticamente. Hoy nos enfrentamos a nuevos riesgos que no surgen solamente de amenazas interestatales, sino fundamentalmente de complejos problemas sociales de orden transnacional.
Por cierto, hoy las organizaciones delictuales cuentan con la capacidad para globalizar sus procedimientos, operando según una lógica de redes dinámica y flexible y, en consecuencia, más acorde con las actuales realidades culturales y tecnológicas.
Nuestro deber es enfrentar esta realidad sin miedos ni temores. Es por ello que sostenidamente la cultura policial moderna ha ido promoviendo e, incluso, exigiendo el desarrollo de una gestión más eficaz, dispuesta a ejecutar acciones globales y coordinadas, abierta a la cooperación internacional, sometida al escrutinio público y respetuosa de los derechos y dignidad de las personas.
Por tales motivos, nuestra obligación es estar a la vanguardia en el conocimiento de las nuevas tendencias socio-delictuales. Tenemos el deber ético y profesional de asumir una lógica de actuación renovada, que nos permita poner las nuevas herramientas de la modernidad al servicio de la seguridad y de la justicia en nuestros países, profundizando para ello la integración policial.
Es así que como Presidente de esta Conferencia Regional de las Américas, tengo la más profunda convicción de que la colaboración internacional debe superar el ámbito del mero intercambio de informaciones. Es preciso dar un paso más, fortaleciendo la asistencia operativa, la oportuna transferencia tecnológica, el desarrollo de operaciones conjuntas y el intercambio de buenas prácticas de gestión policial.
Estimadas autoridades, colegas y amigos:
¡Nuestra región enfrenta desafíos comunes! Por lo tanto, debemos continuar ampliando el diálogo y construyendo confianzas, mediante un proceso planificado, consensuado y en sintonía con las orientaciones definidas por la Asamblea General de INTERPOL, en Brasil, en septiembre del año pasado, y abierto a las conclusiones que se obtendrán próximamente en Marruecos.
Sin temor a equivocarme, creo que esta Conferencia Regional representa el ágora de la moderna comunidad policial americana, la nueva plaza pública que nos reúne para seguir definiendo sendas comunes de actuación. Es por ello que agradezco la presencia de todos ustedes en esta reunión y el compromiso asumido con sus resultados, motivo por el cual les pido ser portadores de un especial saludo a nuestros colegas y compañeros en sus respectivas naciones.
Asimismo, me permito valorar nuevamente la acogida que hemos recibido en estos días y que nos ha permitido disfrutar la belleza de esta ciudad y la hospitalidad de su gente. Hemos tenido el privilegio de conocer un país moderno, culturalmente fascinante y abierto al mundo, características que sin duda despiertan en nosotros sentimientos de aprecio y sincera admiración.
En nombre de INTERPOL, agradezco a las autoridades colombianas todas sus atenciones y su permanente disposición a colaborar con el éxito de nuestra reunión.
Antes de terminar mis palabras, deseo saludar a los representantes de República Dominicana, país que organizará la próxima Conferencia Regional, y donde tendremos la oportunidad de dar otro paso en esta noble misión de construir un mundo mejor y más seguro.
Tal como lo expresó el Señor Secretario General al inicio de este encuentro, sólo uniendo fuerzas y voluntades seguiremos avanzando en la construcción de una “nueva INTERPOL”, es decir, la INTERPOL del siglo XXI.
Muchas Gracias