Cocaina
La producción, el tráfico y el consumo de cocaína, que antaño afectaban principalmente a Estados Unidos, se han extendido a todo el planeta. El tráfico de cocaína genera cada año miles de millones de dólares. Las organizaciones delictivas aprovechan estos fondos para cobrar fuerza y financiar a otras organizaciones delictivas y terroristas o a grupos insurgentes.
Colombia, Perú y Bolivia siguen siendo los principales lugares de origen de la hoja de coca y del hidroclorido de cocaína listo para su consumo. En los últimos cinco años, la producción de cocaína en la región andina ha disminuido considerablemente, pasando de más de 900 toneladas métricas a tan sólo 640 en 2004. Los cambios más destacables de los quince últimos años han sido la caída de la producción de cocaína en Perú y Bolivia y el aumento de la capacidad de producción en Colombia.

Fuente: Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito
En 2004 disminuyó por cuarto año consecutivo la producción de cocaína en Colombia, gracias a que las campañas de erradicación aérea se combinaron con proyectos de desarrollo alternativo. Las últimas estimaciones de la administración estadounidense ponen de relieve que, pese a que los campos de cultivo de la hoja de coca siguen ocupando la misma superficie (114.000 hectáreas), la cantidad estimada de cocaína producida en Colombia se limitó a 430 toneladas métricas. La producción estimada de cocaína en Bolivia aumentó moderadamente hasta las 65 toneladas métricas, mientras que la producción en Perú se redujo a 145 toneladas métricas.
Los principales mercados de cocaína, según reflejan los datos recibidos por la Secretaría General de INTERPOL, siguen siendo América del Norte y Europa Occidental. La información recibida deja patente que la demanda de cocaína permanece estable y que no se han producido cambios significativos, salvo en lo relativo a la disminución de la cantidad de cocaína decomisada.
Estados Unidos sigue siendo el mayor mercado de cocaína del mundo. La información recabada por los programas de evaluación del consumo sugiere una ligera caída en la demanda de esta sustancia, principalmente por parte de los jóvenes adultos, aunque la demanda global permanece estable. Aunque se sigue consumiendo crack, la mayor parte de esta sustancia se produce en pequeñas cantidades en áreas urbanas, debido a la severidad de las penas que castigan su posesión.
En Europa, los decomisos han aumentado en los últimos años, lo que confirma que el mercado de cocaína en Europa Occidental ha alcanzado su madurez. Informes recientes procedentes en su mayor parte de los países del norte reflejan que los jóvenes adultos tienden a consumir cada vez más cocaína en lugar de estimulantes de tipo anfetamínico (ATS). Esta variación en el patrón de consumo de estupefacientes se debe probablemente a la mayor disponibilidad y al menor precio de la cocaína, así como a las campañas gubernamentales contra el consumo de estimulantes de tipo anfetamínico. Por el momento, parece que los países de Europa Oriental no experimentan problemas destacables en relación con el tráfico y el consumo de cocaína. Sin embargo, hay indicios de que las organizaciones delictivas del Este y del Sur de Europa están implicadas en la distribución mundial de cocaína, así como de que se está creando un mercado de cocaína en Europa Oriental.
En Asia, Oriente Medio, Oceanía y determinadas zonas de África, algunos países han informado de un aumento en el consumo de cocaína. Además, en América del Sur y América Central los países de producción y tránsito, así como los países vecinos a éstos, se ven cada vez más afectados por el comercio de cocaína, que genera problemas de violencia, corrupción y dependencia.
Según los informes de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, en 2003 los países americanos decomisaron la mayor parte de alijos de cocaína, que representaban el 87% de las capturas mundiales. Estas estadísticas son similares a los datos suministrados por los países miembros a la Secretaría General. Los países europeos practicaron el 13% de los decomisos. Estados Unidos decomisó la mayor cantidad de cocaína, seguido de Colombia, Venezuela, Perú, México y Brasil.
En Europa, España fue el país que se incautó de una mayor cantidad de cocaína, incluidos los decomisos practicados en aguas internacionales. Las medidas aplicadas recientemente por los Países Bajos en el aeropuerto internacional de Ámsterdam y en las Antillas Neerlandesas han reducido el número de correos humanos que tomaban la ruta de Curazao a los Países Bajos. Pese a ello, las autoridades neerlandesas decomisaron la mayor cantidad de cocaína en Europa después de España, seguidas por Italia, Francia y Alemania.
Fuente: Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito